
El gallo cantó más temprano que de costumbre. Julián tomó algo que parecía una pequeña mandarina y se la lanzó, quería dormir tarde.
Cuando el gallo estiraba el pescuezo, le cayó directamente en el pico abierto una enorme calabaza! ...que lo silenció para siempre...
... Por cierto, Julián era un gigante.
26 de marzo de 2009

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