martes, 31 de marzo de 2009

Cuentos de fuego





Un grupo de llamas rebeldes pidieron asilo en el paraíso, porque no querían quedarse en el infierno. Tatica Dios no las podía aceptar en el cielo, y tampoco podía dejarlas en la tierra por temor a que quemaran a los hombres o los fueran a tentar con su belleza.

Entonces decidió ponerlas tras el horizonte, en el atardecer, donde puede alcanzar e inspiran al mundo con su historia y su belleza.

9 de marzo, 2009

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